La persiana ha bajado de golpe
Déjala donde ha caído y no la levantes a pulso. Las lamas se desencajan con facilidad y un arreglo pequeño se hace grande.
Más de 27 años de oficio a pie de calle
¿Se te ha roto la cinta, baja torcida la persiana o el cierre de tu bar se ha quedado a medias? Somos Persivella, el taller de persianas de Santa Caterina, en el centro de Barcelona. Arreglamos, colocamos y motorizamos persianas en el Gòtic, el Born, el Raval y la Barceloneta.

¿Por qué una persiana de aquí no se arregla igual que la de un piso nuevo? Porque casi todas viven en fincas del XIX y de principios del XX, con ejes de madera, cajones de obra tapados con yeso y huecos medidos a mano. Muchas escaleras no tienen ascensor y bastantes calles no dejan parar una furgoneta. Por eso vamos en moto, con las piezas encima.
Según el barrio, la persiana se estropea por motivos distintos. En el Raval abundan los pisos de alquiler, con el dueño lejos y las llaves en poder de un vecino o una agencia. En el Gòtic, entre la Catedral y la Plaça Reial, mandan los balcones con alicantina y los patios de luces que casi no ven el sol.
En la Barceloneta, las casas estrechas del antiguo barrio de pescadores aguantan arena y salitre todo el año. Y en Sant Pere, Santa Caterina i la Ribera, del Palau de la Música al Born, hay fachadas que los vecinos quieren conservar y muchas tiendas en los bajos.
No somos una tienda de persianas de catálogo. Trabajamos para el vecino de siempre, para quien acaba de llegar, para bares y tiendas con la persiana a la calle y para juntas de propietarios. A unos les basta una cinta nueva; otros necesitan una persiana para un hueco raro, un motor o una mosquitera. Más abajo tienes cada trabajo con su página.
Antes de llamarnos, echa un vistazo rápido. Con estas respuestas te decimos qué piezas llevar en la moto:
Déjala donde ha caído y no la levantes a pulso. Las lamas se desencajan con facilidad y un arreglo pequeño se hace grande.
Si al tirar notas la cinta floja o fuera del recogedor, para ahí. Forzarla solo termina de romper lo que aún aguanta.
Suele ser una lama suelta o una guía golpeada. Si la subes así, en cada subida roza y estropea alguna lama más.
Oyes el motor, pero el paño no responde. Corta la corriente de ese circuito y no insistas con el pulsador.
Un cierre que no sube deja la caja parada desde primera hora. No lo fuerces con una palanca ni a empujones.
El cordón que las sujeta se pudre con el sol y el agua del balcón. Cuando caen las primeras, al resto le queda poco.
Cinta, recogedor, eje, lamas o guías. Guardamos recambios de persianas descatalogadas, y muchas veces eso evita cambiar la persiana entera.
Arreglo de persianas
Persiana nueva para un hueco sin medida estándar, en el material y tono que admita tu edificio.
Persianas nuevas a medida
Motorizamos tu persiana actual y te olvidas de la cinta. Si un motor ha dejado de obedecer, también lo revisamos.
Motorización de persianas
Cierres de tienda, bar o taller que se atascan, chirrían o tienen lamas abolladas. Procuramos pasar antes de tu hora de apertura.
Cierres metálicos para comercios
Enrollables, plisadas o fijas, ajustadas a marcos viejos y a puertas de balcón. Para ventilar en verano sin el mosquito tigre dentro de casa.
Mosquiteras en Ciutat Vella
Todo lo que colocamos nuevo, sea persiana o motor, queda cubierto tres años por la garantía legal. Si falla por un defecto de fabricación, lo cambiamos sin cobrarte nada.
Los arreglos también tienen garantía. En la factura queda la pieza que hemos puesto y el trabajo hecho, y ese papel es el que cuenta si el fallo se repite.
Llámanos o deja en el formulario tu nombre y la fecha del trabajo. No hace falta guardar la caja ni el embalaje; con la factura basta.
Los golpes, los apaños de terceros y el desgaste natural de una cinta con los años. Te lo explicamos al terminar, con la persiana delante.
Un ejemplo frecuente: lamas abrasadas por el sol, pero cajón, eje y guías en buen estado. Cambiando solo el paño, la persiana vuelve a bajar recta y la obra ni se toca.
| Situación | Lo que solemos aconsejar | Por qué |
|---|---|---|
| Cinta rota o con hilos sueltos | Arreglar | Es de lo más sencillo y la persiana queda como antes |
| Recogedor o eje partido | Arreglar | Guardamos recambios de modelos antiguos |
| Muchas lamas partidas o quemadas | Cambiar solo el paño de lamas | Cajón, eje y guías siguen sirviendo |
| Alicantina con el cordón podrido | Hacer una nueva a medida | Las tablillas viejas no soportan otro montaje |
| Cajón por el que entran frío y ruido | Persiana nueva y cajón aislado | El cambio se nota enseguida en casa |

La de los balcones de toda la vida en el distrito. Deja correr el aire en verano y, con su barniz al día, resiste años de sol.

Lama ligera con un relleno aislante que amortigua el jaleo de fuera. La solemos recomendar para pisos que quedan encima de terrazas y bares.

Pesa poco, casi no pide cuidados y es la más económica de las tres. Soporta bien el vapor de cocinas y baños.
¿Qué te va a salir el arreglo? Te lo decimos con la persiana delante, sin haber sacado aún ningún destornillador: primero el precio, después la herramienta. Si te encaja, empezamos; si prefieres pensarlo, no pasa nada.
El importe cambia con la pieza, la medida y el material, y también con el acceso. Un ático sin ascensor, una ventana a la que solo se llega desde dentro o una pieza descatalogada alargan el trabajo. Por eso no damos precios por teléfono sin ver la persiana.
Que me llamenCinta, topes, una lama suelta, el cordón de una alicantina o una guía que roza. Es el día a día de la reparación de persianas.
Un eje, un recogedor, poleas, el paño de lamas entero o un motor tubular. Toca abrir el cajón y el material pesa más en la cuenta.
Una persiana entera a medida, una alicantina nueva o el cierre completo de una tienda, con la medición incluida y llevándonos la vieja. Lo normal es que quede colocada el día en que aceptas el precio. Más detalle en instalación de persianas y en persianas metálicas de local.
Cada factura detalla piezas y trabajo, en castellano, en catalán o en inglés. Déjanos tu número y te pasamos precio para tu caso.
En una finca del XIX es normal que toda la fachada lleve la misma persiana. Hacemos el presupuesto piso a piso o de la fachada completa, con opciones que respeten la normativa de la finca. Así la junta vota con datos.
Cuadramos las visitas de cada vivienda con el administrador o la portería, y el aviso a los vecinos llega con tiempo. Nadie pierde una mañana entera esperando en casa.
Para un bar o una tienda, el cierre es la puerta del negocio. Si el tuyo da guerra, intentamos ir fuera de tu horario de venta para no frenarte.
Cada trabajo lleva su factura, separada por vivienda o por local. Te atendemos y te facturamos en castellano, en catalán o en inglés, algo que valoran los propietarios con inquilinos de fuera.
La arena que trae el viento en la Barceloneta y la suciedad de la calle se quedan en las guías. Un paño húmedo y una pasada de aspiradora te ahorran muchos atascos.
Busca agujeros en la malla y comprueba que el cepillo ajusta contra el marco. Por una malla rota el mosquito tigre entra como por una ventana abierta.
Si brilla por el roce o tiene hilos sueltos, cámbiala antes del invierno. Mejor eso que verla partirse con la persiana arriba.
A la alicantina, una mano de protector en la madera cada temporada. Los cierres de comercio que suben y bajan a diario necesitan guías engrasadas y muelles revisados.
El taller de Persivella está en Santa Caterina y recorremos el distrito en moto. Trabajamos en Ciutat Vella, por el resto de Barcelona y, en especial, en los barrios vecinos del distrito: del Poble-sec y Sant Antoni a las dos Eixamples que lo tocan, el Fort Pienc, el Parc i la Llacuna y la Vila Olímpica.
¿No ves tu calle en la lista? Llámanos de todos modos y lo vemos.
Qué hacer mientras llegamos y qué piezas suelen ceder en las fincas viejas, del recogedor al eje de madera.
Cómo medimos un balcón de puerta alta y estrecha, qué madera aguanta el sol y qué tono acepta tu fachada.
Del pulsador que no hace nada al motor que se para a medias: así lo revisamos sin desmontar la ventana.
Muelles cansados, lamas golpeadas y cerrojos duros, contados para quien sube la persiana del negocio cada mañana.
Plisada o enrollable, para salir al balcón cuando quieras sin dejar la puerta libre a los mosquitos.
Varía según la pieza, el material y lo accesible que esté la persiana. Cambiar una cinta o soltar una persiana trabada está en lo más bajo del oficio. Un eje, un recogedor o un motor suben un escalón, y una persiana entera a medida es otra liga. La cifra exacta llega cuando la vemos, y no empezamos hasta que te parece bien.
A los cuatro barrios de este distrito: la Barceloneta, el Barri Gòtic, Sant Pere, Santa Caterina i la Ribera (que incluye el Born) y el Raval. También a los que lo rodean: el Poble-sec, Sant Antoni, el Fort Pienc, l'Antiga Esquerra y la Dreta de l'Eixample, y en el Poblenou, el Parc i la Llacuna y la Vila Olímpica. Si vives en otra parte de la ciudad, llama y lo miramos.
Sí. Es un trabajo habitual en fincas donde todas las ventanas llevan la misma persiana. Hablamos con el administrador, damos precio por vivienda o por fachada para que lo vea la junta y cuadramos las visitas con el conserje. Al terminar, cada vivienda tiene su propia factura.
En buena parte de las fincas protegidas hay que respetar el tipo de persiana, su material y su tono en la fachada. Antes de encargar nada miramos qué admite tu edificio y te lo explicamos. Cuando la norma aprieta, la salida suele ser una alicantina de madera fabricada para ese hueco o un modelo que mantenga la imagen de siempre.
Sí: castellano, catalán o inglés, lo que prefieras, y te hacemos la factura en el idioma que nos pidas. Pasa a menudo con tiendas del Born, pisos de alquiler y gente recién llegada al barrio. El formulario también lo puedes rellenar en tu idioma.
Puedes pagar con tarjeta, en efectivo, con Bizum o mediante transferencia, como te vaya mejor. Siempre recibes la factura con las piezas y el trabajo detallados. Si el encargo es de una comunidad o de un negocio, la factura sale a su nombre.
En la avenida de Francesc Cambó, 16, local 18, pegado al Mercat de Santa Caterina. Ahí guardamos las piezas viejas que los fabricantes ya no hacen, y de ahí salimos en moto hacia cualquier calle del distrito. Para pedir visita, el teléfono o el formulario.
A lo que colocamos nuevo, persiana o motor, la ley le da tres años de garantía frente a defectos de fabricación. Las reparaciones también tienen garantía, y la factura recoge la pieza nueva y lo que se hizo. Para reclamar basta una llamada con tu nombre y la fecha del trabajo.
El aviso llega al taller de Santa Caterina y te devolvemos la llamada. Urgencias 24 h, también sábados, domingos y festivos.